.::.Cada vez son más las marcas de coches que lanzan al mercado vehículos todocamino, los denominados SUV, con un tamaño compacto y motores de altas prestaciones. Esta tendencia fue iniciada principalmente por marcas generalistas y hoy por hoy es un coche que no puede faltar en la gama de las firmas premium. El caso del Bmw X3, Audi Q5, Volvo XC60 y como no, nuestro protagonista de la prueba, el Mercedes-Benz GLK.
Diseño todoterreno
El diseño que presenta el Mercedes difiere notablemente de sus competidores directos por el exceso de aristas en lugar de las formas redondeadas. Sin embargo, esto no incide de ninguna manera en su comportamiento dinámico puesto que se trata de un vehículo con un excelente comportamiento en todo tipo de firmes. La parte frontal muestra una gran calandra de la que parten numerosas líneas formando un lateral muy expresivo.
Por otro lado, la versión probada mejora el aspecto con el paquete estético todoterreno, que incluye, barras longitudinales sobre el techo de color negro mate, faldones delantero y trasero con protectores de superficie estructurada negra, llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 235/60 delante y 255/55 detrás
Comportamiento general
Nuestra unidad en particular incorpora el motor diesel V6 de 224 cv asociado a una caja de cambios automática de 7 relaciones bautizada bajo el nombre de 7G Tronic. Un propulsor al que se le han reducido las vibraciones por lo que el placer de conducción es absoluto. La rumorosidad en el habitáculo es insignificante habiendo logrado una muy buena insonorización del mismo. Por otro lado, el consumo es moderado, durante la prueba realizada en condiciones mixtas el ordenador a bordo no superaba los 10 l/100km de media.
Un motor que mueve con agilidad las casi dos toneladas de peso del vehículo pero que en determinadas ocasiones, las fases de respuesta de aceleración no son las más deseadas ya que se muestra un poco lento. Sin embargo a partir de las 1600 rpm, momento en el que entran a rendir los 540 Nm de par motor, las reacciones del coche muy buenas y goza de un empuje contundente.
Sobre firme regular, las sensaciones percibidas son muy similares a las de un turismo gracias en parte a la posición de conducción que es bastante baja en relación a sus rivales.
Las diferencias en este medio entre el GLK y un turismo convencional son muy parecidas. El Agility Control, un sistema de
suspensión selectivo que adapta las fuerzas de los amortiguadores a la situación en que se encuentra el vehículo, se encarga de mantener firme el coche en cualquier situación.
La efectividad de este sistema es notoria en los giros. La carrocería se mantiene razonablemente plana, evitando que en el
interior se produzcan los desplazamientos de masas que tanto fatigan a los pasajeros.
Fuera del asfalto...
En campo, el GLK muestra un comportamiento superior al que pueda parecer a primera vista, superando obstáculos de mayor dificultad de la esperada tratándose de un todocamino ligero como el que es.
Las cualidades Offroad del vehículo se incrementan gracias a que la unidad probada cuenta con un paquete "todoterreno" que incorpora un botón en el salpicadero que activa un programa especial de conducción todoterreno que adapta el diagrama del acelerador y de los puntos de cambio de velocidad; control de descenso en pendientes (DSR: Downhill Speed Regulation) reteniendo el vehículo en cuestas pronunciadas de manera efectiva y por último, protectores especiales para los bajos.
Asimismo, el paquete se completa con elementos como una brújula, indicador de altura, coordenadas de GPS y la posibilidad del
registro de la ruta al abandonar las zonas digitalizadas, funciones que están asociadas al sistema Comand APS, que controla el sistema de audio, navegación, teléfono, etc.
Estos son complementos al sistema de tracción integral permanente de Mercedes, con un reparto del 45% del par en el eje delantero y del restante en el trasero, equipado con un diferencial central bloqueable combinado con el sistema 4ETS de regulación electrónica de la tracción mediante el frenado de las ruedas con menor tracción
Por tanto, gracias al abanico de complementos que ofrece Mercedes para montar en este modelo, la conducción en campo sin excederse más de la cuenta es cosa sencilla ya que las suspensiones admiten grandes roturas del terreno absorviendo estas con suma efectividad.
Interior
El interior es armónico con lo que los diseñadores muestran exteriormente. La versión probada es monocroma en negro y combina
los materiales plásticos con un aspecto que no muestran en absoluto la calidad de la marca y con elementos forrados en tela.
La tapicería combina dos tipos de tela y los asientos son cómodos para sus ocupantes. El espacio interior es generoso en la zona delantera y un poco más justo en la trasera. El maletero tiene poca altura y nos ofrece un cofre oculto bajo el suelo, que es útil para proteger objetos de valor.



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